domingo, 20 de febrero de 2011

no son matemáticas

Todos hablamos mucho cuando nos cuentan cosas parecidas que les ocurren a otras personas. No sé por qué, pero nunca pensamos que nos pueda ocurrir a nosotros y en cambio el día menos pensado.... pam!! Te toca a ti, como si te hubiera traído mala suerte hablar. En ese momento te das cuenta que entiendes los problemas de los demás y sabes que ecuación utilizar pero cuando te toca solucionar tus propios problemas hasta la ecuación más sencilla no sale, pero ¡qué coño! siempre he sido negada para las matemáticas, no siempre se puede aplicar todo, no hay un asesor de los sentimientos que te diga si apostar mas o recoger las ganancias porque simplemente la vida no son matemáticas. ¿Que pasa que hay que pagar para ser feliz? pues yo lo pago de buen grado, pero no es asi.

domingo, 13 de febrero de 2011

Otro intento, otro fracaso, la oportunidad de ser feliz se va perdiendo poco a poco. Se acaban las sonrisas, las ganas, las fuerzas... todo lo que tenia y perdí. Fingir que todo está bien ese ha sido siempre mi don. Siempre me he callado todo lo que me pasaba para no aburrir a nadie con  mis problemas. Siempre me lo guardaba para mí, siempre he pensado que mis cosas las tenía que resolver yo sola, sin ayuda de nadie. Pero hoy siento que no puedo, que mis ganas se han dormido para no despertar jamás. Siento que esa fuerza que no permitía que nada se pusiera por delante, que nada ni nadie la parase, poco a poco se ha convertido en la más débil de las sensaciones. Esto sucede por la acumulación de hechos que te dejan marcada, hechos que nunca se van de tu mente y que poco a poco te consumen.

domingo, 6 de febrero de 2011

nada es imposible

Y te volveré a demostrar que vivir es difícil pero no imposible. Y si te hace falta, te diré una vez más que sigo aquí, que nada me ha cambiado, ni tan siquiera la vida y sus golpes, ni tan siquiera el miedo a conseguido vencerme y nunca lo hará. Y si hace falta lloraremos juntos otra vez recordando derrotas medio anunciadas y victorias inesperadas. Volveremos a reírnos y en lugar de lamentarnos con lágrimas, lo haremos con la más amplia de las sonrisas. Porque nada ni nadie nos va a impedir volar alto fuera de los límites que la vida nos pone. Nunca olvides que las distancia jamás ha sido un obstáculo